La mayoría de las empresas de piscinas conocen su facturación al céntimo y su beneficio nada. Una ruta puede parecer sana mientras dos o tres cuentas en ella pierden dinero en cada visita.
La solución es poner un coste real contra cada parada:
- Mano de obra - el tiempo en el sitio más el desplazamiento para llegar.
- Químicos - la dosis real de esa piscina, no la media de la ruta.
- Vehículo - combustible y desgaste, repartidos entre las cuentas que los causaron.
Resta eso de lo que la cuenta paga y tienes beneficio por cuenta, no solo facturación por ruta. Hazlo un mes y el patrón salta: la piscina única y lejana que paga igual que el grupo de al lado te está costando dinero mantenerla.
Cuando lo ves, puedes actuar - reprecifica a los que pierden, aprieta la ruta, o suelta a los peores. PMS arma este beneficio y pérdida por cuenta y por ruta, para que el cálculo esté ahí sin una noche de hoja de cálculo.